Cuando nos vemos con Marie, que no pasa muy frecuentemente, a veces anotamos grandes frases.
Totalitarias, dictatoriales y ridiculamente ciertas.
Una que no anotamos fue una vez, volviendo del peor outlet del universo, corrimos como prostitutas tímidas a un colectivo parado en semáforo, sintiéndonos la Coca Sarli y Aníbal Pachano, y el colectivero NI nos miró NI nos abrió la puerta del bondi.
Marie indignada le gritó: "ORTIIIIIIIIIIIIIIIVA, PUUUUUUUUUUUUUUUUUUUTO"
Así es el amor.
me encanta pelearme con el colectivero
ResponderEliminarEL OTRO DIA SUBO A UN COLECTIVO VOMITADO, A LAS 7 DE LA MAÑANA DE UN PUTO DIA DE SEMANA PONGO LAS MONEDAS DE MIERDA Y NO SALE EL BOLETO.
ResponderEliminarLE DIGO BIEN REPITO, BIEN, AL BONDIERO: NO SALE EL BOLETO, EH. (AVISANDO)
Y ME DICE: YA AVISE QUE NO SALE EL BOLETO, FASTIDIADO Y GRITANDO.
A LO QUE SABIAMENTE CONTESTE:
ME ACABO DE SUBIR, PELOTUDO, YO QUE SE QUE DIJISTE.
AHI TERMINO LA CONVERSACION.
LINDAS!!
ResponderEliminarQué bagasho me siento, cuando el colectivero no me abre la puerta ...
ResponderEliminarel bagallo es él que no tre quede duda
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