Harta de estar acá en la cama, harta. Hace una semana que no voy a correr.
Mañana voy sea como sea, me estoy desentrenando y no voy a llegar bien a la Media Maratón.
Ah, y eso por no hablar de cuánto hace que no me depilo.
Y se me saltó el esmalte de uñas.
Y las de los pies mejor ni me las miro.
Nada de eso me perturba; en el fondo, aunque me guste ser una damita de vez en cuando, mi corazón disfruta más el costado pibito.
Lleva menos mantenimiento.
